invierno soy (eterno retorno)


la ilusa fue mariana
que entre hojas marròn crujientes
creyò oler un fruto


què vida perfumada puede anidar en otoño?


la brisa desnuda los huesos
y del centro del calambre
asoma temblando un nuevo retoño


la promesa renovada de muerte


a la niña ingenua
ya le crecen trineos en los pies
huele el fruto turgente
ese que no cambiarà su color
que no abrazarà nunca el suelo


la ilusa fue mariana
que entre hojas marròn crujientes
debiò meter fuego a todo
comenzando por el morro

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2 Responses to invierno soy (eterno retorno)

  1. ambigua says:

    que oscuridad ultimamente mari no....

  2. la promesa renovada de muerte

Yendo por aquel campo, aparecían, de pronto...

Yendo por aquel campo, aparecían, de pronto, esas extrañas
cosas. Las llamaban por allí, virtudes o espíritus. Pero, en
verdad eran la producción de seres tristes, casi inmóviles,
que nunca se salían de su lugar.
Estancias al parecer, del otro mundo, y casi eternas,
porque el viento y la lluvia las lavaban y abrillantaban, cada
vez más. Era de ver aquellas nieves, aquellas cremas,
aquellos hongos purísimos... Esos rocíos, esos huevos,
esos espejos.
Escultura, o pintura, o escritura, nunca vista, pero, fácilmente
descifrable.
Al entreleerla, venía todo el ayer, y se hacía evidente
el porvenir.
Los poetas mayores están allá, donde yo digo.

Marosa di Giorgio-De "Clavel y tenebrario" 1979
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